domingo, 15 de marzo de 2015

Tratamientos Superficiales y Térmicos


TRATAMIENTO SUPERFICIAL

        Un tratamiento superficial es un proceso de fabricación que se realiza para dar unas características determinadas a la superficie de un objeto.

      Cuando se trabaja con un material, es deseable que sea muy tenaz para aguantar impactos, pero que su superficie sea muy dura para evitar el desgaste. Ésto se consigue obteniendo las propiedades deseadas para toda la pieza mediante tratamientos térmicos adecuados y después variar las propiedades de la superficie sometiéndola a otro tratamiento diferente, que puede ser térmico, termoquímico o mecánico.




TRATAMIENTOS TÉRMICOS 

      El tratamiento térmico en el material es uno de los pasos fundamentales para que pueda alcanzar las propiedades mecánicas para las cuales está creado. Este tipo de procesos consisten en el calentamiento y enfriamiento de un metal en su estado sólido para cambiar sus propiedades físicas. Con el tratamiento térmico adecuado se pueden reducir los esfuerzos internos, el tamaño del grano, incrementar la tenacidad o producir una superficie dura con un interior dúctil. La clave de los tratamientos térmicos consiste en las reacciones que se producen en el material, tanto en los aceros como en las aleaciones no férreas, y ocurren durante el proceso de calentamiento y enfriamiento de las piezas, con unas pautas o tiempos establecidos.

      Los materiales a los que se aplica el tratamiento térmico son, básicamente, el acero y la fundición, formados por hierro y carbono. También se aplican tratamientos térmicos diversos a los cerámicos.
Algunos ejemplos son:
Temple de aceros: es el tratamiento térmico convencional, y se usa para la obtención de aceros martensíticos ,de propiedades óptimas, generalmente en un equilibrio de dureza y tenacidad. Se caracteriza por enfriamientos rápidos y continuos en un medio adecuado: agua, aceite o aire.

Recocido: Se realiza para suprimir los defectos del temple, aumentar la plasticidad, ductilidad y tenacidad y conseguir una microestructura específica.
Generalmente, las temperaturas de recocido son relativamente bajas, para evitar los efectos de las de formaciones en el enfriamiento. El tiempo  y la velocidad de variación de temperatura, en el calentamiento y en el enfriamiento estarán en función del tamaño y forma de la pieza, para evitar tensiones internas que inducen a la aparición de deformaciones e incluso grietas.

Normalizado: Se aplica para afinarlos aceros laminados, de microestructura perlítica de granos relativamente grandes e irregulares, para disminuir su tamaño medio y con una distribución de tamaños más uniforme.

Revenido: sigue al temple con objeto de eliminar la fragilidad y las tensiones ocasionadas. Calentamiento de las piezas templadas por debajo de A1 que estabiliza la martensita y enfriamiento más bien rápido. Se destruye parte del temple, el acero es más blando, pero se obtiene un materia menos frágil.


Los tratamientos térmicos han adquirido gran importancia en la industria en general, ya que con las constantes innovaciones se van requiriendo metales con mayores resistencias tanto al desgaste como a la tensión.

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