Generalidades
y Aplicaciones
El
magnesio es el 4º metal más abundante de la naturaleza, después del Si, Al
y Fe, y se considera el 8º en importancia. De forma natural se encuentra en
la forma de carbonato, silicato, sulfato o cloruro, de los que se extrae
por electrolisis o por tostación-reducción. Su baja densidad (1,74 g/cm3)
incluso menor a la del aluminio (2,7 g/cm3), le proporciona importantes
ventajas en el campo de las aleaciones ligeras. Pero, de forma general las
propiedades mecánicas de las aleaciones de magnesio son inferiores a las
del aluminio.
Densidad
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1770-1830
kg/m3
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Punto de Fusión
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650
°C
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Módulo de Young
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44.8
GPa
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Coeficiente de Poisson
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0.35
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Límite elástico
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152-379
MPa
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Resistencia a la tracción
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80-280
MPa
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Alargamiento
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5-15%
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No
se considera un buen material estructural, ya que funde a 650ºC y tiene
baja rigidez (40-45GPa de módulo de Young). Además, su estructura
cristalina, hexagonal compacta, perjudica su comportamiento mecánico pues
se produce agrietamiento por trabajado en frío si se reduce su espesor en
más de un 10% mediante laminación. Su resistencia a la tracción está en
torno a 180MPa y presenta un 5% de alargamiento. Por todo ello, si se
quiere trabajar es necesario aplicar previamente un tratamiento de recocido
o trabajarlo en caliente entre 200-350ºC mediante embutición.
Para evitar estos inconvenientes, se puede conformar por moldeo,
principalmente por inyección o por colada (lo que favorece la obtención de
secciones gruesas que minimicen su falta de rigidez), favorecido por su
estabilidad dimensional. Su baja ductilidad debe tenerse en cuenta en el
diseño de las piezas para evitar fragilidad bajo la acción de cargas
durante la vida en servicio. Tampoco puede considerarse que tenga una buena
fluencia y resistencia a la fatiga, aunque presenta poco desgaste. Dadas
estas características, es más habitual utilizar industrialmente el magnesio
como aleación, en vez de como metal puro. Gracias a la formación de
aleaciones se pueden mejorar las propiedades mecánicas (refinando el grano
o endureciendo por precipitación) y la resistencia a la corrosión (sobre
todo mediante la precipitación de las impurezas en forma de compuestos
intermetálicos). El afino de grano se produce con la adición de pequeñas
cantidades de Zr, Al, Zn, tierras raras y Th, que deshacen la estructura basta
columnar de solidificación del magnesio puro. La precipitación de impurezas
se consigue principalmente con la adición de Mn, que precipita impurezas
como las de Fe.
Efecto
de las impurezas:
ELEMENTO
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EFECTO
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Fe, Cu, Ni y Co
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Disminuyen
de forma importante la resistencia a la corrosión
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Mn
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Permite
la precipitación de impurezas formando compuestos intermetálicos
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Na, K y Ba
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Provocan
fragilización severa
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H
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Provoca
la reducción de la resistencia a la tracción y de la ductilidad debido a
que favorece la aparición de porosidad
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Efecto
de los elementos de aleación:
ELEMENTO
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EFECTO
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Al
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Permite
aumentar la resistencia y afinar el grano
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Mn
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Permite
la eliminación de impurezas mediante precipitación, lo que mejora
la resistencia a la corrosión
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Zn
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Contribuye
al afino de grano, aunque no debe incorporarse en demasiada cantidad pues
provocaría fisuración en caliente durante la solidificación
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Zr
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Contribuye
en gran medida al afino de grano, con lo que mejora la ductilidad pero no
beneficia en la resistencia
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Ce, La, Nd y Pr
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La
adición de pequeñas cantidades de estos elementos mejora enormemente la
resistencia a la fluencia en caliente hasta unos 250ºC, pero estas
aleaciones binarias tienen baja resistencia a la tracción.Estos aleantes
permiten reducir la microporosidad de las aleaciones Mg-Zn, y dado su
bajo punto de fusión forman eutécticos fácilmente lo que mejora su
moldeabilidad.
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Th
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Pequeñas
cantidades de este aleante mejoran la resistencia a la fluencia en
caliente hasta 350ºC, y evita la microporosidad y la fragilización de las
aleaciones Mg-Zn, a la vez que aumenta su ductilidad.Su presencia mejora
la moldeabilidad y la soldabilidad
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Ag
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Mejora
considerablemente la resistencia a la tracción.
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Aplicaciones:
En
torno al 90% del total del magnesio se emplea en forma no metálica, para la
obtención de productos químicos y refractarios. Del resto, la mayoría se
usa como elemento de aleación (con el Al, principalmente) o
como agente inoculante para la formación de fundiciones esferoidales de Fe.
Otras aplicaciones son como agente reductor en procesos de obtención de
otros metales, en protección catódica (como ánodo de sacrificio),
desulfurante de aceros...
En
cuanto a las aleaciones de magnesio, dado su poco peso y la excelente
relación resistencia/peso, alcanzan cada día un mejor lugar reemplazando a
metales y plásticos como material estructural. Su uso se está ampliando en
las industrias del automóvil y aeroespacial, en la fabricación de
componentes de maquinaria que trabajan a alta velocidad, equipos de
manipulación, informática, herramientas... siempre y cuando el entorno o la
presencia de otros materiales con los que pueda formar un par galvánico, no
provoque la aparición de corrosión.
- Industria del
automóvil:
La
elevada ligereza (fundamental para la reducción del peso del vehículo y,
por tanto, de las emisiones en los gases de escape) y buenas colabilidad y
estabilidad dimensional hace que las aleaciones de magnesio se puedan
moldear en formas complejas y en piezas monobloque. Con ello se minimizan
las operaciones de ensamblado, disminuyendo la necesidad de anclajes y
uniones. El acabado obtenido con el moldeo ya es lo suficientemente bueno
como para no necesitar operaciones de acabado superficial. Además de piezas
de diferentes zonas del habitáculo del coche también se pueden utilizar en
el motor, en piezas mecánicas y en el chasis. Aún no es el sustituto
habitual de las aleaciones metálicas y de los plásticos debido a su coste
respecto a esos materiales tradicionales. Pero dado el avance en sus
características tanto de comportamiento como de fabricación, su valor
añadido hará que sean aleaciones de uso mucho más frecuente.
Las
aleaciones más empleadas hasta ahora son las de Mg-Al-Zn (AZ91, AZ92 AZ81),
las de Mg-Al-Mn (AM60, AM50, AM20 cuando se requiere una elevada
resistencia) y las de Mg-Al-Si (AS41, AS21 para usos a temperaturas
elevadas).
También
es posible utilizar las aleaciones de magnesio como matrices de materiales
compuestos reforzados con partículas cerámicas, por ejemplo, en pistones y
barras de conexión. Con cargas del 20-30% de refuerzo es posible obtener
piezas con 1/3 del peso del mismo componente en acero, con igual
resistencia al desgaste y menor expansión térmica. Controlando el nivel de
impurezas y la presencia de aleantes secundarios, es posible obtener piezas
de elevada resistencia a la corrosión, comparable a la del aluminio pero
con mejor resistencia al impacto. Así, la aleación AZ91D es 100 veces más
resistente a la corrosión que la original AZ91.
- Industria
aeroespacial:
Aquí
también son beneficiosas las características de ligereza y de elevada
relación resistencia/peso propias de estas aleaciones, en aplicaciones que
requieren resistencia a elevadas temperaturas y a entornos agresivos. Las
aleaciones más habituales son las de Mg-Zn-Zr-tierras raras (ZE63A) y las
Mg-Y-tierras raras (WE54) que pueden usarse hasta temperaturas de 300ºC y
con buena resistencia a la corrosión. También se suelen utilizar aleaciones
Mg-Al-Si, Mg-Li-Al-Si y como matrices de materiales compuestos reforzados
con fibras (mostrando mejoras de hasta un 50% en su resistencia y también
mejores propiedades frente al desgaste).
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